Proteger nuestra información personal en las redes sociales

Por Martín Hoz, vicepresidente de Soporte Técnico e Ingeniería de Fortinet para América Latina y el Caribe

Por Martín Hoz

Las redes sociales se han integrado estrechamente en nuestra vida cotidiana. Ya no se limita a compartir reflexiones personales y fotografías con nuestros amigos más cercanos, sino que ha evolucionado hasta convertirse en un medio abarcador que utilizamos considerablemente para una amplia variedad de propósitos, que van desde entretenimiento y noticias hasta la búsqueda de oportunidades de negocio, empleo y/o networking.

De hecho, las estadísticas revelan que el uso diario promedio de las redes sociales ha aumentado a 135 minutos por día a escala mundial. Las generaciones más jóvenes se encuentran entre los usuarios más comunes, con encuestas revelando que los adolescentes pasan un promedio de un tercio de sus días en los medios sociales.

Con nuestra creciente dependencia de las redes sociales como medio preferido para entretenimiento y conexión, junto con prominentes filtraciones de datos que encabezan las noticias -aun recordamos la reciente falla del software de Twitter que expuso las contraseñas de sus usuarios en texto legible en su sistema informático interno-, ahora es más importante que nunca tomar en cuenta adecuadas medidas de seguridad en línea y en las redes sociales con el fin de proteger nuestra información personal.

A continuación, se incluyen algunos consejos fáciles de seguir que recomendamos a menudo en Fortinet para que todos los usuarios de internet y las redes sociales tengan en cuenta al explorar diferentes plataformas en línea:

  1. Recuerde que las redes sociales son públicas en esencia. La privacidad no existe en el mundo de las redes sociales. Cualquier cosa publicada, así sea la más mínima, será conocida por nuestros amigos y potencialmente por completos extraños. Sea muy cuidadoso sobre los detalles personales o laborales que revela y sea consciente que una vez que lo haya hecho, esta información ha salido de su control y puede ser conocida por cualquiera en el momento presente o en el futuro.
  1. Controle las conexiones de redes sociales
    Los cibercriminales suelen configurar sitios o cuentas falsas y luego solicitan que las agreguen como amigo, con la esperanza de robar datos o engañarlo para que haga clic en enlaces a sitios maliciosos. Antes de conceder “amistad” con algún perfil intente validar que atrás de ese perfil hay una persona real. Desconfíe especialmente de perfiles con fotografías atractivas y pocas cosas en común con usted. ¿Por qué le contacta? ¿Cuándo fue configurada la cuenta? ¿En qué año dice haberse graduado de la universidad o haber comenzado su nuevo trabajo? ¿Puede ver fotos de actividad normal o su página parecer ser principalmente de fotografías de bases de datos de imágenes? Si la persona que hace la solicitud es alguien que usted conoce, verifique si él o ella tengan amigos en común. Mire su información. Si todavía tiene dudas, contáctelos directamente para ver si ha creado un nuevo perfil. De lo contrario, es probable que su cuenta haya sido secuestrada o duplicada, y que tarde que temprano usted sea objetivo o vehículo para algún tipo de estafa o ataque, aun sin quererlo.

Muy de la mano con lo anterior: aunque provengan de sus amigos, no confíe en todos los mensajes que le lleguen. Jamás haga clic en los enlaces que reciba a través de mensajes privados, especialmente si es un mensaje extraño, en otro idioma o de un tópico del cual su amigo es difícil que haya escrito. Verificar antes y no actuar de manera acelerada por más atractivo que resulte el título del mensaje, podría evitar que después tenga que explicar: “me hackearon…”.

  1. Comprenda y siga prácticas seguras en línea
    Las prácticas seguras incluyen limitar la información personal fácilmente accesible, implementar configuraciones de privacidad en juegos y aplicaciones de redes sociales, usar las características de “agrupar amigos” cuando está disponible para mostrar solamente a esos grupos información que considere más privada o sensible, filtrar regularmente las solicitudes de amistad . Activar los controles parentales (especialmente en las redes sociales de intercambio de vídeo) si es que hay menores que acceden desde el mismo dispositivo, ahora que es tan común que padres e hijos los compartan.

Vigile además la información de la tarjeta de crédito en las compras en línea. De ser posible, tenga una tarjeta de crédito que use solamente para transacciones en línea (y por supuesto, verifique las transacciones con mayor frecuencia que su tarjeta regular). Todo esto contribuye a un entorno más seguro.

  1. Establezca prácticas seguras de contraseñas
    Tener una contraseña segura, contrariamente a la creencia popular, no se limita a abstenerse de usar dígitos numéricos adivinables o nuestro lugar de nacimiento. Cambiar sus contraseñas al menos cada dos o tres meses y usar diferentes a través de distintas plataformas y redes contribuye en gran medida a la protección de su información personal, ya que en caso de una brecha, puede tener la tranquilidad de saber que no necesitará cambiar todas sus contraseñas en entornos en línea. Esté atento a intentos indebidos en su cuenta. Regularmente las redes sociales tienen alertas que le notifican en caso de que alguien se haya conectado desde un sitio inusual o bien cuando alguien intentó entrar a su cuenta con una contraseña no exitosa. Sea diligente con estos mecanismos.
    Además, habilitar la autenticación de dos factores garantiza que los hackers no puedan acceder fácilmente a su correo electrónico o cuentas bancarias en línea robando su contraseña. La autenticación de dos factores requerirá que las personas que intenten acceder a cualquier cuenta sensible proporcionen un código de seguridad enviado al número de teléfono del propietario. 
  1. Actualización regular de dispositivos
    Por último pero no menos importante, la actualización periódica de todos sus dispositivos es imprescindible cuando se busca proteger la información personal. Es aconsejable hacer un inventario de los dispositivos en su hogar que conecten al internet, incluidos teléfonos, televisores, cámaras de seguridad, enrutadores domésticos y/o puntos de acceso inalámbricos. Luego, consulte en línea las vulnerabilidades o parches conocidos para asegurarse de que estos dispositivos y aplicaciones ejecuten los últimos parches y las versiones más recientes de sus sistemas operativos con el fin de limitar cualquier amenaza potencial que pueda ser explotada. Haga esto al menos un par de veces al año.

Protegernos a nosotros mismos ya no se limita a mirar hacia ambos lados al cruzar la calle o no abrirles la puerta a extraños. En el mundo digital actual, la mayor parte de nuestra información personal se almacena de alguna manera en línea y los actores mal intencionados pueden intentar acceder a ella. El cibercrimen es, desafortunadamente, parte de nuestra nueva realidad y debemos comenzar a reconocerlo e implementar prácticas para protegernos mejor en las redes social y en nuestro mundo conectado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *